
Por Bárbara Argüeso Merás
Los sentimientos son lo que nos hace vivir, experimentar, ser humanos. Lanzarote es puro sentimiento. Desde que volví hace un año no hay un solo día en que mirando hacia el mar no haya sentido algo. Bien sea felicidad o tristeza, da igual, ambos son sentimientos que siente todo el mundo. Sentimiento. Sentir en Lanzarote es como si compartiera lo que haya en mi interior, si lloro creo que la isla me acompaña, me entiende y me apoya. Cuando estoy triste y veo cómo las olas rompen en las rocas creo que es la isla la que me habla y me dice que está a mi lado porque soy hija de esta Tierra y me cuida. Amo Lanzarote, amor, que es un sentimiento tan hermoso que sin duda nos ata a alguien o algo. Amamos a nuestros familiares, amigos, pareja, o incluso amamos a un perro, un objeto al que le damos un significado, pues, ¿por qué no amar un sitio? Que sea el lugar donde nacemos o no, no importa. Pero yo siempre amaré Lanzarote y sé que ella siempre estará aquí para mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario